Mendelssohn y la Orquesta Romántica.
Hay románticos y románticos. Carl Maria von Weber buscaba los efectos misteriosos en óperas como “Der Freischütz”, y por su parte Mendelssohn, para crear ámbitos etéreos, empleó flautines y oboes en rápidos y fugitivos sonidos. Pero a su vez, en la “Sinfonía Fantástica”, Berlioz
utiliza en forma desusada algunos instrumentos como el clarinete pequeño en Mi bemol para producirun sonido grotesco. También rehabilita a la viola, emplea palillos de esponja en los timbales para amortiguar la sonoridad, usa muchísimo la sordina en los instrumentos de soplo y separa a los primero violines en cuatro grupos, un procedimiento que seduce a otro romántico como Schumann, que escribe en “Fausto” con nueve partes distintas para las cuerdas.
En rigor, no es Mendelssohn un gran innovador sino un sabio pintor que pone toques aquí y allá para lograr el clima, el ambiente deseado. Por eso emplea el arpar de una manera inédita en “Atalía”. Es más sutil que Rossini y que Meyerbeer. El italiano superpone a las voces de los cantantes todos los timbres orquestales, y el alemán no deja de emplear el bombo y el triangulo en todos los “tutti”. En muchas óperas de Meyerbeer, aparecen cortejos de boda, regimientos y demás conjuntos, cada uno con su orquesta propia, hasta llega a pedir en “la estrella del Norte”, tres orquestas.
Por eso cuidémonos de colocar a los compositores románticos, en su manera de orquestar, en el mismo lugar. Algunos son sutiles, otros innovadores, y otros abusadores. Mendelssohn está en la primera categoría.
Fuente: Diario el musico (N.C)


